Jamás conocí una mujer tan increíble como vos. Ni hubiese imaginado que existía, además ya a estas alturas. Pero si, es cierto, por fortuna existís. Y por fortuna muy pronto, vamos a vivir juntos. Por que todo este amor y pasión que sentimos solamente puede verterse como debe si nuestras vidas se entrelazan para siempre, en cuerpo y alma. Para hacer honor al título que nosotros extendimos en aras del amor y la entrega que nos prometimos, que nos debemos, que practicamos. A la distancia y de cerca. Somos dos pero somos uno. Somos libres estando atados, y esa cinta de seda roja que nos une y aprieta lo hace con tanto gusto y complacencia nuestra, que creemos estar así en el paraíso.
Juntos y libres los dos, dos que piensan y aman para hacer uno, uno por los dos, dos que quieren no separarse jamás ya. Ahora es, ya mismo.
Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario