Dos semanas viviendo con mi amor. Aquel sueño que comenzó siendo un embrión de relación. Tantas ilusiones y vos, que decías que si, que era yo a quien esperabas desde hace tanto tiempo. Que sabías que estaba, que algún día aparecería. Y yo, que antes de ver tus ojos y tus formas imaginaba también a una mujer como vos, pero nunca me atreví a describirte así, tal como sos, preciosa mía, princesa mía.
Somos humanos, no somos perfectos. Imaginar otra cosa sería mentirnos. Pero sabemos que somos el uno para el otro y que estamos los dos para formar una unidad indisoluble. No porque si ni por casualidad nos vemos los dos juntos. Tampoco por casualidad nos amamos tanto. Ahora que estamos comprobando lo que imaginábamos aquel día, vos en Pilar, en aquel estudio, yo como siempre, en mi compu, en mi tienda y en casa soñando en aquellos entonces con vos. Ahora lo sabemos, ahora llegamos y ganamos, porque ya ahora los sueños están cumpliéndose poco a poco. Te amo.