Cada día mirándote sé que es en tu cuerpo donde quiero vivir y en tu alma donde quiero descansar.


Días habrá,
en los que brille tu mirar,
al alba de un nuevo día,
tus pupilas y las mías,
se deseen al despertar.
Días habrá...


La distancia en las relaciones y cómo entenderla.


Pues en efecto.
A veces la distancia tan sólo es un efecto más que compone la vida.
La distancia puede ser un instrumento para ponernos a prueba, para conocernos mejor en todos nuestros aspectos, en todas nuestras debilidades.
Si una persona realmente desea emparejarse con otra y la ama, esa distancia será el punto de partida y fe en la cual se mirará cada día. La relación anhelada, será deseada, seguramente a veces con desencanto, con hastío y hartura; pero en el fondo, se sabrá que esa persona es la que uno quiere para sí, para siempre.
Pero si esa persona solamente ha venido a nuestras vidas a pasar el rato, por especular o por temas ajenos al amor verdadero, entonces esa persona desaparecerá de nuestras vidas en cuanto empiece a exigirle el o la otra un reconocimiento verdadero de sus intenciones.
En nuestro caso, y como yo imaginaba desde un principio sin equivocarme, nuestro amor es firme, sólido y verdadero, es una amor capaz de traspasar barreras en el tiempo y la distancia. Queda absolutamente demostrado.