Cada día mirándote sé que es en tu cuerpo donde quiero vivir y en tu alma donde quiero descansar.


Días habrá,
en los que brille tu mirar,
al alba de un nuevo día,
tus pupilas y las mías,
se deseen al despertar.
Días habrá...


Pensamientos de amor.

¿Qué sucede cuando?

Cuando en el cristal de mi mente sólo hay espacio para ver reflejada tu persona.
Cuando en la brisa fresca de la madrugada, esa que viene mitigando el calor urbano y envuelve con su placentero olor todas las calles, creo reconocer tu fragancia aunque no la conozca.
Cuando tu voz suena al canto del ser más bello que Dios haya creado sobre la faz de la Tierra.
Cuando el sol despuntando por levante en la cálida y recién nacida mañana de verano y su luz anaranjada bendice las laderas, los valles, el mar; pero tan lindo espectáculo no es más que un simulacro comparado a la luz devuelta de cada gesto de tu rostro y mirada.
Cuando las aves vuelan en círculo allá en el horizonte del mar, creando sinuosos y perfectos círculos son nada comparables al aire que despiden tus ojos al pesatañear, en el cual quisiera quedarme impregnado para siempre.
Cuando siento esa mezcla de profundo y cierto sentimiento y melancolía que me evade del mundo envuelto en miles de tuyos pensamientos.
Cuando cada paso, cada palabra, cada suspiro, cada latido de mi corazón te lo dedico segundo a segundo con especial devoción.
Cuando mi mundo ideal solamente está formado por cinco letras.
Cuando en el espacio que queda entre cada abrir y cerrar de ojos estás tu.
Cuando cada poro de mi piel te extraña.
Cuando absorto en mis pensamientos dibujo una sonrisa en tu recuerdo.
Cuando en la noche, en la madrugada despierto y creo encontrar muy dentro de mi tu alma.
Cuando me encuentro a la mañana abrazado a la almohada.
Cuando creo encotrarte en cada sueño.
Cuando te has convertido en la estrella que guía mi vida.
Cuando, en definitiva, vivo en un recuerdo contínuo tuyo que me hace muy felíz y ser más fuerte y poderoso con la vida, porque se que algún día, serás mia.

19 de Agosto de 2011.-


  Hoy es el primer día que ha amanecido nublado en todo lo que llevamos de verano. Aún así, hace mucho calor. Aquí tumbado en la cama, mi pensamiento nada más ser consciente, incluso antes de abrir los ojos, se ha ido muy lejos. Se ha ido contigo.

Lo primero que he pensado ha sido en las pupilas de tus ojos y en tu mirada, en esa profundidad que a veces supera la línea del alma, me llega muy dentro. He pensado cada gesto de tu cara. Tu rostro, al que estoy acostumbrado, es el mapa por el cual quiero dirigirme el resto de mis días, tu forma de expresión tan viva, tan delicada y tan bella para mi no tiene comparación con nada es este mundo.

Cuando estás sentada ahí en el estudio amor y dejas ver tu larga mata de pelo ondulado, con la cual quisiera enredarme algún día, observo cómo me miras y tu boca preciosa me pide sin hablar que me acerque, que me ama y quiere darme el licor, el tibio licor de amor que guarda para mi, ¡para mi!. Y yo a veces pensando esto acaricio la idea de besarte suave al principio, suave y apasionado, tendido y más profundo cada vez.

La piel blanca de tu rostro, de tus manos me pide que la acaricie, sentir tus manos aferrándose a las mías en el calor tibio de tu cuerpo y así poder dejarlas llevar hacia donde el destino de tus antojos me pidan, hasta el más cálido y profundo lugar donde las fantasías se cruzan con la realidad.

Te imagino sonriente encima mío, susurrándo palabras de amor, riendo mientras bromeamos  juntos entre besos y caricias amantes y nos perdemos en un fuego que no entiende de minutos, ni de horas. Sólo se que tu me tocas y me enciendo y yo voy formando en mi mente a cada palmo de tu piel la figura perfecta de mi Nancy amada y amante y voy brotando esa libido que me sublima al avanzar en tus curvas, voy sintiendo el delirio de la excitación saturada de ver como me amas amor, cómo estas tan cerca, cómo el olor natural de tu cuerpo me embriaga cada vez más y tu lengua acaricia mi cuerpo, me haces arder y mis manos viajan bordeando tus axilas, contorneando tus pechos, abrazándolos y suavemente asiéndolos para continuar mi camino poco a poco por tu pancita y caderas y mis dedos se infiltran en el pubis mientras mi boca recorre devorando tu boca y mordisqueándote una oreja entre tu risas pícaras que me encienden muchísimo más aún.

Y así creando surcos imaginarios en mi piel y yo en la tuya nos fundimos poco a poco ya tan detro uno de otro, que no sabemos quien es quien. De dos cuerpos amantes hacemos uno en el vaivén de la locura del amor, del éxtasis natural que nos lleva a la cima del volcán de puro fuego, que sube a borbotones, se pliega en cada gemido, revienta desde el fondo con la fuerza de la pasión mientras me enrosco dentro de ti, pero los dos estamos lejos del cuerpo en un clímax de placer nunca visto y que sólo puede darse entre dos cuerpos amantes y deseosos de unirse de ésa forma tan demoledora, para al fin estallar en la locura mutua, el volcán en erupción provoca los ojos vueltos, la carne viva, los sentidos descontrolados, los cuerpos enfangados en todos los olores del paraíso terrenal unidos. Me deseas, mi olor y mi cuerpo te ha saturado, te ha vuelto completamente loca y no quieres salir de el, quisieras que durara siempre pero no sabes que eso es así, que en tiempo se detiene en los minutos del orgasmo para acabar los dos en besos; besos cariñosos, agradecidos los dos por ser tan felices, por hacernos tan felices, por darnos el uno al otro sin reservas, sin límites ni contención alguna. Con mil te amos y un abrazo concluye un capítulo más de un amor sin límites.


 19 de Septiembre de 2011.-
 

 A vos Nancy, a la mujer enamorada de éste español sincero, de éste español que se enorgullece allá donde va de tener una novia maravillosa, linda, la más bella que pude mirar a los ojos, en cuerpo y alma. A la mujer a la que sin haber tocado provoca mareas en mi, provoca tempestades, provoca incendios. A la que un día entregaré todo este fuego y sin tardar mucho. A esa mujer que tiene embrujo de la noche en cada rizo de su pelo, a vos que sos manantial de mi locura, pero también razón de ser de mi cordura. Nancy, mi corazón palpita fuerte, decidido y como un acero a conquistarte por siempre y a replegarme en tu seno. En cada día, cada hora, cada segundo de mi existencia pienso en vos, creo, siento y tengo fe. Mi sangre hierve por vos, desea unirse por siempre con vos.
Acá en ésta España, con una nobleza antigua, con una lealtad de hierro, con una entrega absoluta te quiero. Con esperanza y paciencia te espero y con la ayuda del cielo, de Él que nos eligió a los dos, nos puso esta bendita prueba. Tan sólo de nosotros depende, pero Él observa.
Seguro estoy que una gran recompensa nos espera.
Porque lo nuestro está por encima de las palabras, por encima de los juramentos, por encima de las promesas, por encima de todo. Porque es palabra de Dios. Lo sé, estoy seguro. Llegados a esta altura de nuestras vidas, Él quiere darnos oportunidad de hacer lo que soñamos y lo se debe hacer. 



29 de Septiembre de 2011.-




 Nancy mía. Acabo de despertarme con esa sensación conocida de sentir tu presencia en la noche. De haberte tocado y sentido, de haberte amado. Una vez más he abrazado mi almohada pensando en abrazarte a ti, tocado tu pelo y que tu cara mi miraba con esa sonrisa preciosa que tanto amo. Una vez más me he perdido en tus ojos, he extrañado que me miren con vos sabés hacer para hacerme volar, hacerme sentir feliz y lleno de la mujer que amo.
Una vez mis manos se han aferrado a tus caderas muy fuerte deseando tenerlas cerca, muy cerca, perdiéndose en tu piel y he cerrado los ojos muy fuerte, casi que podía sentirte.
Una vez más en la noche he repetido tu nombre hasta el infinito, he delirado de pasión mientras mi cuerpo se retorcía de ganas de amarte, de tenerte y besarte, de poseerte en tal forma y sentido que ninguna fuerza divina pudiera ponerle peros, pues el delirio de pasión carnal viene acompañado de unas ganas terribles de unirme a vos, unirme para siempre, entregarte mi vida y sumergirme en la tuya, sin poner reparos, sin condiciones, de ofrecerte lo mejor de mi, de convivir con vos.
Así pudiera entregarme a vos en cuerpo y alma, de hecho mi intención es esa y lo expreso una vez más en éstas líneas.
¡Parole, parole! Dios amor. Pensarás vos que escribo mucho, que hablo mucho. Y yo también.
A veces tengo ganas de subirme en el primer vuelo a Buenos Aires que salga de Barajas y poder hacer verdad todo ésto. Créeme, no es por falta de ganas...no es por falta de ganas. 





 España, Viernes 21 de Octubre de 2011, 3 y 45 de la mañana.


Hora perfecta para la introspección, para dejar constancia como el buril que un artista maneja en el mármol blanco para dar vida a una idea, para fructificar aquello que desea que todos vean con orgullo y paciencia. Este espacio en blanco diáfano hará las veces de continente para los trazos, primero toscos, despues refinados y delicados, que crearán con paciencia y dedicación la gran obra de arte, la obra de arte de mi vida.


Y es que igual que un artista cuida cada detalle de su obra, la mima y rectifica si cree que no está a la altura; al igual que con esos pequeños toques va perfilando su idea y mira con orgullo como va tomando forma, al igual que ese escultor, mi mente, mi alma, mi cuerpo entero va notando que poco a poco se acerca la hora en que éste pequeño gran milagro salido de la nada, como el trozo de mármol sin valor que se talla, tomará vida y será descubierto ante el mundo, ante todos los mortales, que, obviamente, harán oidos sordos y vista gorda a tal maravilla de la creación.


Pero en ese mundo también dos serán las personas que se alegren que los escultores tallaran, durante horas, días, meses, siglos eternos ¡que se yo! aquel tosco pedrusco que no era nada y que un día se convertirá en la creanción más hermosa que Dios hiciera en la Tierra, y que es nuestra relación, ya sin distancia. Te amo Nancy.

Pd. igual que ese artista, ya sé que nuestras manos están cansadas de los golpes en el mármol, que algunos callos que a veces duelen se han formado, que a fuerza de escuchar los golpes en la piedra a veces la cabeza duele y se atoran los sentidos del polvillo que suelta. Pero solamente pensar en el resultado final hace continuar y con más ganas si cabe, pues la meta, la cima, la cumbre cada vez está más cerca y ya se ve. Aunque me deje la vida en ello el cuerpo sigue sin descanso, no hay dolor....





 Reflexión 27 de Octubre de 2011.-

Por qué nosotros a la distancia, de forma inusual y no cualquier otra persona.


Amor mío. Seguramente muchas veces te habrás preguntado porqué estamos juntos, porqué con las dificultades que entraña una relación a distancia luchamos por ésto a pesar de todo, también del tiempo, de los enojos y bronca de sabernos separados...de mis anteriores celos.
En definitiva un montón de cosas que podían haber tirado para el traste nuestra incipiente relación en cualquier momento. ¿Y porqué no fue así?

Pues la respuesta amor puede parecer sencilla, pero no lo es tanto.
Partiendo de la base, ¿qué somos? ¿a qué hemos venido a este mundo?

Si buscamos una solución sencilla a la primera pregunta, podemos decir que somos personas que, como otras cualquiera, simplemente nos ha puesto encima de este mundo para que interactuemos con medio que nos rodea, para que procuremos saciar nuestras necesidades haciendo uso del resto de la sociedad y los bienes espirituales o materiales que nos surte.
Y a partir de ahí podemos responder a la segunda pregunta. Pues sin duda el ser humano tiene un espíritu luchador y a través de esa lucha, en mayor o menor grado,  conseguimos lo que deseamos.

¿Qué tenemos cuando venimos al mundo?
Una respuesta "romántica" sería nada en absoluto. Pero, para hacer honor a la verdad, tenemos el amor de nuestros padres, su protección y nuestras primeras enseñanzas, que provienen exclusivamente de ellos.

A partir de ahí, y a lo largo de nuestras vidas, vamos adquiriendo patrimonio intelectual y material, es decir, nos ofrecen las primeras cartas de la baraja para que nosotros las juguemos.
Comienza el juego y el intercambio de esas cartas es continuo. De que sepamos jugar esas cartas con destreza depende que obtengamos el resultado deseado o fracasemos en cada intento. Pero sean buenas o malas, vamos teniendo en nuestro poder cada vez más cartas encima de la mesa de nuestras vidas, y a veces, muy de vez en cuando de dos o tres cartas malas, podemos sacar una buena o extraordinaria.

Pero, ¿y porqué escribo todo esto? Pues es una metáfora, como la vida misma. Vos tenés tus propias cartas, yo las mías. Durante estos meses y a lo largo de nuestra relación, y a pesar de la distancia hemos ojeado cada uno las cartas del otro, destapando los valores que cada uno tiene. Y hasta la fecha parece que esos valores se complementan, se enriquecen y así, de un vistazo la impresión parece muy muy buena. Porque obtenemos el uno del otro cosas que nos halagan, nos hacen crecer como personas, nos hacen sentir bien, nos gustamos...y eso es maravilloso.


Pero amor mío, la cosa no acaba ahí,  porque usando así ese juego de cartas, hemos descubierto algo aún más sorprendente entre nosotros: de dos cartas malas o tres tenemos el don de hacer una buena, e incluso maravillosa. Esto sólo puede significar una cosa, y es que lo que  existe entre nosotros empezó conectando, es verdadero y se está convirtiendo en algo sólido y duradero.

Llegados a este punto podemos decir mi amor que nuestra relación es madura, ha crecido y afrontamos el día a día ya sin miedo, con absoluta confianza y seguridad.


Pero lo increíble de nosotros no termina ahí, porque ¿somos perfectos? para nada (nadie lo es). Tenemos manías, ¡¡siii!! ¡¡¡somos raros!!! pero no te asustes de leer ésto: me gustan todas tus manías,  tus rarezas, las amo amor mío (no te enojes amor yo sé que también tengo mis manías,  todo el mundo las tiene). Porque te amo de verdad, no existe en mi para vos maldad ni intención que no sea hacerte el bien.

Y ya para terminar amor mío, sólo hacernos una última pregunta ¿debemos tener miedo al futuro? ¿miedo al cambio de RD. a relación física? para nada, todo lo contrario. Ni vos ni yo debemos temer nada de nada, todo lo contrario; esperar con ilusión y alegría ese día en que la consecución de todo esto se haga material, porque va a ser maravilloso; cuidado, no confundamos perfecto con maravilloso. Pero como amamos también nuestras imperfecciones y de dos o tres cartas malas sacamos una buena, pues maravilloso igualmente. 

El futuro nos depara muchas aventuras lindas, una familia y una vida llena de amor en compañía por siempre.
Y siempre tendrás mi tesón para luchar en la adversidad por nosotros cuando así sea necesario, como un hombre con todas las letras debe hacer por su mujer y su familia.





23 de Noviembre de 2011


¿Porqué te amo tanto?

 A veces me has preguntado porqué te amo tanto, porqué te tengo tanta paciencia, porqué me gustas tanto...

Pues, quiero responderte muy sinceramente porqué mi amor, me gustas tanto, pero tanto hasta el punto de estar muy seguro de todo lo que hago a día de hoy y sin importarme nada los esfuerzos que tenga que realizar para vivir juntos, siempre que vos me acompañes.

De explicarte porqué me hace mucha ilusión el que nos casemos en breve, porque estoy seguro que vamos a ser muy felices. De extrañarte a cada momento y desear no que seas mi novia solamente, no; deseo que vivamos juntos, muy juntos todos los días de nuestra vida. Deseo que formemos una familia amor, ya lo sabés.

Ya creo que lo he explicado varias veces, pero hoy quisiera ir más allá y valorar todas las razones por las que te amo con locura nenita.

Ya sabés que tus ojos fueron la puerta de entrada que me hizo "levantar las orejitas como los perritos" al verte. Tus ojos tienen todo el encanto al mirar que me enciende todo esto. Tu forma de entornarlos, tu forma de moverlos, ese color café muy oscuro, casi negro según que luz lo atraviesen, tu manera de mirar...ay Dios lo que daría por verlos ya, sin pantallas, sin fotos, al natural....

Tu rostro. Tu rostro de piel blanquita mi nena, tu frente despejada que es la frontera de esa nación de rizos maravillosos...

Tu sonrisa y la forma de expresarla con esos pómulos por los que mataría. Todas tus formas de sonreír me matan....

Tu pelo. Como he dicho, esa nación de rizos que comienza justo donde acaba tu frente despejada, y que da lugar al mayor bosque de pelo maravilloso y extenso que amo, cabello a cabello.

Tu boca. Esa boquita y tus labios, así cuando conforman tu sonrisa, así cuando la entornás por la sorpresa, por la admiración e incluso por el enojo, es mi perdición total, tanto por su hermosura como por lo que significa para mi cuando siento el deseo de besarla así, dejando entreever tus dientitos y tu lengua que es para mi el símbolo que comienza a quemar mis entrañas de pasión y ganas de hacerte el amor.

Tus manos. Serían desconocidas para mi si no fuera por los besos del vchat y la presencia de ellas en algún videíto tuyo. Pero mirándolas comprendo que serán la puerta a tu calor de mujer, a tu ternura y las precursoras de la eternidad de nuestro amor, cuando camine bien agarrado a ellas con vos.

Tu cuello. Pues tu cuello y su piel bien blanca me enciende, pues será por donde muchas veces comience el viaje con mi boca y mis labios hacia zonas aún más volcánicas, más calientes y eróticas. Será junto a tus pies y tu boca el inicio de ese viaje de placer.

Todo lo que puedo vislumbrar sin haberte mirado desnuda...
...y que son para mi las frutas prohibidas de mi amor. Pero lo que vi, y créeme que me puedo idear bastante como sos, me vuelve del revés nena.

Tantas cosas más como tus gestos al hablar, al moverte y expresarte, junto con tu preciosa voz, que me vuelven loco.

Ahora hablemos de lo que no se ve, de tus encantos "no físicos".

Tu carácter. ¿Tu carácter? pues al contrario de lo que pensás, fue algo que vislumbré desde el comienzo de nuestra relación, con los primeros chat del mess y las primeras aquellas fotos. Una de las cosas que más me gustó. Una mujer con personalidad, una mujer con impronta y energía. Si, eso me pareció ver, acerté y eso me enamoró definitivamente.

Tu decisión y ganas por comenzar y mantener nuestra relación y por involucrarte conmigo de forma seria y formal. Desde el principio lo tuviste claro, bastante claro y eso me impulsó a comenzar. Por fin una mujer como Dios manda, con ganas y madura emocionalmente, como a mi me gusta, como yo deseaba y deseo. ¡Basta de niñatas estúpidas!

Pero mi mayor reto será descubrirte paso a paso de forma física. Será la mayor aventura de mi vida y la que más he deseado, deseo y desearé hasta que me vaya a la caja, Dios quiera que dentro de muchos años para poder acompañarte mi amor por siempre. Te amo nena.




9 de Febrero de 2012.-


Ahora que ya te conozco físicamente. Ahora que ya nos casamos.
Ahora se con seguridad que me hubiera casado con vos al mes de conocerte a la distancia y tampoco me hubiera equivocado.

Ahora que es hora de comenzar y despegar de verdad los dos, que es momento de tenernos, de abrazarnos, de luchar juntos por nuestro futuro, sabiendo que nuestra máquina nunca va a fallar, que nunca se parará porque somos extraordinarios, geniales; y si uno decae en un momento, el otro lo levanta para darle ánimos de  continuar. Porque sabemos que la vida a veces es dura, pero con vos a mi lado, mucho menos.


Ahora que es el momento de decir más que nunca, que te amo, por siempre, mi hermosa esposa.


 Marzo 2012.-

 
Ayer como hoy me levanté y la fina capa de ternura que existe entre los dos me recordaba que me amás. Que tenés la facultad de hacerme volar, de hacerme soñar y de sentir por vos lo que por nadie jamás.


Pero al igual que esa suave brisa envuelve mis pensamientos hay otra de un barniz más oscuro. De un barniz inherente al amor y es sin duda la pasión y el deseo. Esa capa más negra, donde nada es claro, donde los deseos carnales reviven de la nada, donde habita la agonía de desear sin tener y de tener sin encontrar consuelo; es cuna precursora de miedos, de celajes que se confunden con el ayer, con la bajeza del animal que habita en cada ser humano. Esa criatura voráz, busca sin retén la forma de saciar su potencial de manera bestial y no entiende de finezas, de distancias ni complejos.


Así, sin poder evitarlo, a veces sale a relucir lo oscuro; y si se le cierra la puerta al exterior saca su peor cara, hace fuerza sobrehumana por liberarse y salir, por abrirse paso del cubículo en que la razón trata de hacinarlo. La razón quiere hacerle ver, hacerle aplacarse... pero esa criatura no entiende de razones. Y hasta a la razón con su lengua de fuego la hace dudar, preguntarse porqués perecederos en la nada y a la vez en el pasado donde cada uno volaba a su antojo sin que nadie le pusiera coto ni frontera y como así debía ser, pero ahora no es. Aún así, el oscuro aprieta y hace dudar, ¡enoja!. ¡Basta criatura! ¡no me digas lo que tengo que hacer ni decir! ¡no me confundas ni me hagas con tu estupidez carnal decir sandeces!...
 ...a veces la bestia aprieta tanto que no deja dormir, no deja comer y casi apenas ni respirar.


Me siento en una piedra, en medio de un paisaje que no importa demasiado. Esta vez ha sido fuerte, me duele el pecho. Respiro deprisa y mi mirada es borrosa. ¿Y todo porqué? ¿cual es el delito?
Sólo por amar tanto, amar sin medida y desear sin límite a una princesa de piel blanca. Por querer halagarla, mimarla, adorarla...pero...a la vez tocarla y besarla, poseerla, llenarla, destrozarla en placer y lujuria salvaje y que no quede un centímetro de su cuerpo sin mi marca húmeda y densa que la cubra y lleve mi sello de ínconfundible. ¡Es mía, la puta que parió! dice esa criatura desde lejos. Pobre...dice...patalea...gime y hasta se rasga la piel...pero, así tan lejos, por mucho que se diga, ¿qué cosa eres? no eres nada...
Púdrete, ¡déjame en paz! le dice esa criatura sentada en la piedra y en la nada al bicho nefando de la lujuria...


Lucha infame que consumes mis minutos y mis días. Tan sólo hay un antídoto eficaz. Algo que disuelva esta cruel preocupación. Los dos lo sabemos. Vos y yo,  Dios y El Oscuro. Tres en uno que se matan: unos por llevar a buen fin, otros por enredar y crear confusión.
Diosito, que vuelva ya la luz de mis días y mi amada a el calor de mi pecho, que vuelva pronto, pues sino me muero. Y todo por amar tanto, todo por amar...