A falta de un mes y días para econtrarnos, para ese día tan esperado por nosotros, y cuando cumplimos séis meses en relación a distancia (que se dice pronto), en efecto, a veces la mente nos juega malas pasadas, porque estamos cansados.
Pero en esos momentos difíciles no nos damos cuenta de lo poco que falta y de lo mucho que nos amamos.
No somos conscientes de lo que nos jugamos; que tanta espera debe dar unos frutos, ¿de qué serviría de otra forma?
Los dos propusimos en principio unas metas, las cuales están aún más reforzadas.
Que nos amamos es indiscutible. Lo que buscamos el uno en el otro también. Todo está hablado ya. Es más que claro que nuestro sueño es estar juntos. Que queremos formar una familia y vivir juntos por siempre, como diría un párroco, hasta que la muerte nos separe.
El edificio de nuestra relación se construyó con un plano único, no admitía errores. Todo está calculado. El único inconveniente es la erosión de la distancia, que, como el viento, a mayores plantas se construye, más fuerte es, más fuerte sopla y debemos aprender a evitar esto y a combatirlo, porque, sin duda, es nuestro mayor enemigo.
Conozco muchas cosas de vos. De mi creo que muchas también. Si hemos llegado hasta aquí es por algo. Puedo decir que te amo más que nunca, que no quiero por nada de éste mundo perderte...fuerza nenita. Felicidades por llegar hasta aquí. Te amo.
Aquellos pensamientos, relatos y poesías que sólo vos sabés inspirarme. Ellos se merecen un blog. Vos te merecés la Luna.
en los que brille tu mirar,
al alba de un nuevo día,
tus pupilas y las mías,
se deseen al despertar.
Días habrá...
A falta de un mes y días...felicidades.
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