Voy a encontrarme contigo,
ya voy por ti Nancy mía,
tu, mi sol y mi alegría,
seré tu alivio y abrigo,
que por fin llegó ese día,
en que parto hacia tus besos,
pues mis ojos viven presos,
de tus pupilas hermosas,
de tus manos amorosas,
y tu sueños inconfesos.
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